Cartas de Uno

Juegos de mesa infantiles para regalar a los niños en navidad

Hace poco hicimos un artículo con los mejores juegos de mesa para regalar esta navidad, pero nos olvidamos de alguien muy importante en las casas, los niños. Y es que ellos también tienen derecho a divertirse y pasárselo bien jugando a juegos de mesa.

Cuando piensas en un juego de mesa para regalar a un niño no vas a buscar lo mismo que cuando lo haces para alguien mayor. No es lo mismo regalar el juego de Juego de tronos, que regalar el Tragabolas. Cada juego esta adaptado a una etapa de desarrollo, y que los pequeños de la casa también se lo quieran pasar bien, puede ser mejor con juegos adaptados para ellos.

Y en esta lista vamos a ver algunos de los más típicos que conocemos gracias a que llevan con nosotros desde que éramos pequeños. Y lo bueno de eso es que si tenemos pensado regalar un juego de mesa a un niño, seguramente hayamos jugado a él antes.

Operación

 ¿No conoces Operación? ¿No sabes de que va? Pues eso es que has vivido en una cueva los últimos 30 años, por lo menos. Operación es uno de los juegos de mesa más divertidos para regalar a los niños.

El funcionamiento del juego es muy sencillo, y además es educativo. Consiste en ir cogiendo cartas con partes del cuerpo humano que tenemos que extraer de un paciente con unas pinzas sin rozar los laterales de los agujeros. Si lo hacemos, el paciente grita y se le ilumina la nariz, pasando el turno al siguiente jugador.

Con este juego podemos enseñar a los más pequeños la anatomía humana y despertar su interés para ser medico o enfermero. Aunque todo depende de ellos.

Twister

Aunque no estamos hablando de un juego de mesa como tal, y aunque con este juego disfrutan tanto los niños como los mayores, el Twister es un juego que no puede faltar nunca en ninguna colección de juegos.

Y es que si vas a regalar el Twister a algún niño sabes que va a tener tardes enteras de diversión. Solo necesita un hueco mas o menos grande para poder extender la alfombra y gente con la que jugar. Una vez tenga eso, a hacer las posturas mas alocadas con lo que diga la ruleta. El último jugador que se caiga, gana la partida.

 Si no has jugado al Twister y tienes alguien a quien regalárselo, ya tienes excusa para echar tu primera partida. Y es que este juego es un referente en la cultura pop, apareciendo en un montón de series, películas y convirtiéndose en un fenómeno de masas vendiendo millones de unidades al año desde que apareció en 1964.

¿Quién es quién?

Si buscas un juego muy entretenido para regalar ¿Quién es quién? puede ser lo que estas buscando. Tiene una mecánica muy sencilla y es muy rápido de preparar y jugar.

Los jugadores cogen una carta del montón de cartas con un personaje y entonces, por turnos, van haciendo preguntas para adivinar que personaje tiene el otro jugador. Aunque parezca muy sencillo, si no acertamos a la hora de hacer las preguntas correctas, es posible que estemos jugando toda la tarde la misma partida por no preguntar algo concreto como el color de la camiseta.

Con este juego los niños aprender a describir personas, ya que la mecánica del juego esta basada en eso.

Uno

El Uno es un juego que no puede faltar en ninguna casa. Si conoces a alguien que no lo tenga, no esperes mas y regálale el Uno.

Este juego de cartas es muy sencillo y todo el mundo sabe como jugar, aunque, como siempre, en cada casa hay unas normas diferentes.

La mecánica consiste en conseguir descargar todas tus cartas de la mano, evitando robar y con una buena estrategia. El problema, que los otros jugadores no lo pondrán nada fácil. Y gracias a esto he tenido que dejar a medias partidas de Uno en las que llevábamos jugando mas de 2 horas porque teníamos que hacer otras cosas.

Así que ya sabes, si quieres un buen regalo, muy entretenido, para toda la familia y que te prometa horas y horas de diversión, regala Uno.

Lince

Uno de los mejores juegos para pasar las tardes en casa es el Lince. El funcionamiento del juego es sencillo y permitirá participar hasta a los mas pequeños de la casa. Un juego de mesa para regalar para los niños donde tendrán que poner a prueba su agudeza visual y reflejos para conseguir el mayor número de fichas y ganar la partida.

Y es que el Lince se caracteriza por ser un juego con unas normas sencillas. Solo tienes que montar el tablero, sacar una ficha del saco de fichas y el primero que encuentre ese dibujo en el tablero se la queda. Al final gana quien mas fichas tenga cuando se acaben o se establezca un tiempo.

Y es que teniendo más de 400 imágenes diferentes, es posible que a veces estemos varios minutos buscando la misma imagen hasta que alguien la encuentra o nos damos por vencidos.

Ni sí ni no

Si quieres poner a alguien a prueba, regálale Ni sí ni no. Y es que, si vas a regalar juegos de mesa para niños, este Ni sí ni no va a hacer que se diviertan mucho, de una forma que seguramente no se te había ocurrido antes, pero que es muy divertida.

Este juego tiene una dinámica muy sencilla. Durante el transcurso de este se irán realizando preguntas a los jugadores y estos tienen que responder con algo que no sea ni sí ni no. Evidentemente, no se pueden repetir respuestas y todas las preguntas están pensadas para que se respondan con un sí o un no, lo que provocará situaciones muy divertidas.

Este juego se puede jugar tanto individualmente como por equipos, así que el limite de personas que juegan lo ponen los jugadores. Además, siempre recomiendo añadir alguna regla más para hacer la partida mas interesante y darle mas vida al juego.

Tozudo

Uno de esos juegos en los que la precisión es todo, y las risas están aseguradas. Y es que si vas a regalar un juego de mesa a un niño el tozudo es, quizás, uno de los juegos más apasionantes que ha habido siempre. Y es que con en partida de Tozudo puede pasar de todo.

El juego es muy sencillo, ya que consiste en que tenemos que cargar todo el equipaje al burro sin que este se de cuenta y nos de una coz. Si lo conseguimos, ganamos el juego. Si no lo conseguimos, tenemos que volver a empezar.

Quizás pienses que es un juego muy sencillo, pero los niños se lo pasaran pipa tratando de poner todos los complementos al burro. Además, tiene varios niveles de dificultad que podemos configurar una vez le hemos cogido el truco.

Si este juego no nos gusta, pero queremos algo parecido, podemos encontrar juegos con mecánicas parecidas como el Cocodrilo sacamuelas, No asustes a la abuela, o Gastón cabezón.

Jenga

Cuando vas a regalar un juego de mesa a un niño quieres que ese juego le de horas y horas de diversión. Con la Jenga lo conseguirás. No solo por lo que se puede tardar en montarlo cada vez que empieza una partida, sino porque también cada vez que le toca a un jugador los nervios están a flor de piel.

La dinámica de la Jenga es sencilla. Se construye una torre con todas las piezas de la Jenga y, por turnos, cada jugador tiene que quitar una pieza de la torre y colocarla arriba. El jugador que tira la torre al poner o quitar una pieza, pierde la partida.

Para darle más emoción al juego se pueden inventar reglas como pruebas para el perdedor, quitar las piezas de una forma determinada o cualquier cosa que lo puede hacer mucho más divertido.

Si quieres hacer un regalo divertido a un niño, la Jenga puede ser ese juego al que siempre vas a jugar cuando vas a visitar a tus sobrinos o primos pequeños.

Parchís y Oca

Conoces a algún niño que no ha jugado nunca al Parchís o a la Oca, pues regálaselo y empieza a jugar a un juego al que hemos jugado todos durante toda la vida.

Las reglas del Parchís y de la Oca las conocemos todos. Aunque, como siempre, en cada casa hay unas reglas diferentes. El tema esta en hacer las partidas mas emocionantes con premios y cosas así. Ya sabemos que en estos juegos dependemos más del azar que de la estrategia, pero siempre esta bien un poco de competitividad.

Si no lo tienes claro, no pierdes nada en incluir este tablero que incluye tanto el Parchís como la Oca en la pila de regalos que van a recibir tus primos. No vale nada y tendrás unas tardes de invierno muy amenas, sobre todo con el Parchís que tantas horas de diversión nos ha dado a todos.

Bingo

En navidad no puede faltar nunca un bingo en casa. Si los mas pequeños no han tenido nunca uno de esos, no te lo pienses mas y regala un bingo para tener en casa un regalo que gusta a todo el mundo.

Y es que, no solo pueden jugar al bingo los mas mayores de la casa. Cada vez que das vueltas al bombo y cae una bola, la emoción de ver si ese número está en tu cartón es mucha. Y una vez consigues juntar los 15 números del cartón y cantas ¡Bingo! La alegría que desprendes se nota, y mucho.

Normalmente estos bingos se suelen usar para jugar después de las cenas y comidas familiares, en las que todo el mundo participa pagando por los cartones y recibiendo el bote acumulado de cada partida.

Aunque, cabe decir que no se debe incentivar a los niños a empezar a apostar, y menos en edades tempranas, ya que esas conductas a la larga pueden causar graves problemas.

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